CASA MP

Cuando nos solicitaron la casa MP, se nos presentó el reto de considerar y reconciliar todos los aspectos de una casa comercial para venta; con el lenguaje y la búsqueda formal de nuestro despacho, el reto que nos pareció interesante considerando lo ajeno y distante que puede llegar a parecer nuestra arquitectura en una ciudad de sangre barroca como Morelia.

La casa se emplaza en un terreno de 250 mts2, tanto en la parte posterior (la fachada sur), como en los costados (fachada oriente y poniente) se colinda con otros terrenos y futuros desarrollos, eso limitaba nuestras fuentes de luz y ventilación al frente (la fachada norte) y por arriba.

En ese momento fue muy natural decidirnos por un elemento que habíamos usado anteriormente y con el que nos sentimos muy cómodos; un patio central; este, funcionaria como principal difusor de luz, aire y punto focal de todos los espacios la casa.

Este patio se convirtió en el corazón de la casa. “Hay que ver a dios no a los vecinos” de esta manera Luis Barragán justificaba robarse del cielo para meterlo en sus espacios, así decidimos apropiarnos del cielo y enmarcarlo con los altos muros que definían este patio.

La casa MP se compone visualmente de dos volúmenes: Uno blanco prácticamente cerrado, con excepción de una ventana que permite una vista franca de la recámara principal hacia la ciudad, y uno gris el cual soporta a su contraparte blanca y pretende con el uso del color desaparecer y darle protagonismo al volumen superior, su fachada acristalada al norte permite apreciar desde la cocina y algunos otros espacios públicos y el patio una vista franca a la ciudad.

La casa fue vendida dos meses antes de ser terminada.