MERCADO LA CANTERA

 

Este proyecto se desarrolla en una bodega; que a mediados del siglo XVI,  era el traspatio de la casa de una familia adinera de la época. Sin embargo, con el tiempo, las reformas, cambios de dueño y usos del lugar, se hicieron modificaciones que ocasionaron que el espacio perdiera su esencia, se cubrió el techo de lámina, se aplanaron los muros de cantera con cemento y se colocó un piso de mármol y resina muy característico de los 60´s creíamos que el lugar había perdió su alma.

El proceso de diseño comenzó identificando los lugares de la zona, más concurridos para comer. Fue rápido descubrir que las plazas públicas, eran esos lugares.

A partir de ahí identificamos algunos elementos compositivos de estas plazas; los ejes, los recorridos axiales, los volúmenes, el cielo, los aboles, su materialidad y los incorporamos en nuestro proyecto para emular estos espacios, los muros únicamente los re-descubrimos para configurar una atmósfera parecida a la de estas plazas e intentar con ello que las personas que acudieran al mercado se sintieran en un lugar cotidiano, digerible y natural. 

Todo lo antiguo con valor arquitectónico se rescataría, y lo nuevo tendría formal y materialmente otra naturaleza; una naturaleza blanca y definida que evidenciaría su propia presencia, momento histórico y conceptual, para tratar de lograr con ello un balance entre lo nuevo y lo antiguo.

Se trazo una avenida central arbolada, la cual es flanqueada por dos volúmenes longitudinales blancos, sobre cada uno de estos; se ensamblan, otros dos volúmenes transversales en forma de “L” invertida; los cuales cumplen la función de cubrir un área de mesas en la parte de abajo y crear terrazas en la parte de arriba. Sin embargo, su función más importante es la de enmarcar sin exclusión, las diferentes capas de historia arquitectónica dejada a lo largo de siglos y la de seccionar la luz y el espacio, para de esta manera; enfatizar su presencia y volverlos los protagonistas intangibles del lugar.

Fue grato descubrir cómo estos elementos tan sencillos enmarcan la arquitectura del siglo XVI, siglo XIX, XX y XXI, una jacaranda, el fresno, el cielo, las torres de catedral, el muro de tabique del fondo, la paloma que cruza eventualmente, algún globo que se le escapa a un niño en la iglesia; sin intentar ser exagerados o melodramáticos parece ser que todo cabe dentro de estos marcos, el universo completo permitiéndonos la expresión. 

MERCADO VIDEO